Existen muchas maneras de explorar y entender el universo conocido, y una de ellas es mediante un Universo simulado, un Universo nuevo lleno de infinitas posibilidades, que reproduzca los patrones matemáticos del Universo en el que estamos ya introducidos.


MATRIZ AURACBUE

Matriz 3D

Ese Universo conocido está formado por una matriz de puntos dispuestos de una forma ordenada, no caótica, donde se desarrollan las formas físicas mediante la unión de esos puntos colocados estratégicamente en un espacio 3D. Pero ese espacio no es único.

Me explico. Si bien el Universo conocido engloba una Matriz 3D, ésta es una matriz particular que atiende a ciertas Leyes Físicas Universales, y que expande y afecta a cada sistema que se introduce en ella. A su vez, cada nuevo sistema que entra a formar parte de esta Matriz, en primer lugar responde a las Leyes del Sistema en el que es introducido, pero además, tiene la característica de disponer de un espacio personal donde rigen nuevos parámetros de la física. Y así podríamos continuar desde el Macrocosmos hasta el Microcosmos más pequeño que podamos imaginar. Y si este patrón se reproduce hacia abajo, imaginad cómo es ver el Uni-verso perteneciendo a un Di-verso, y éste a un Multi-verso.

Si miramos a cada sistema (macrocosmos o microcosmos) de una forma individual, podríamos decir que cada uno de ellos es un Universo en su particularidad, compuesto de múltiples sistemas que funcionan de forma independiente, pero que, en conjunto, colaboran en un proceso que tiene un fin mayor. Es el ejemplo del cuerpo humano, compuesto de diversos sistemas individuales, cada uno aportando su propia conciencia y presencia a un fin superior: La VIDA. Sin la presencia del sistema muscular, la vida tal y como hoy la conocemos en el cuerpo humano, aunque manifiesta, no podría cumplir con su finalidad objetiva.

Matrix de Ferrita

Matriz de Anillos de Ferrita. Sistemas de Memoria usada hasta finales de los años 50.

Cierto es que, como buenos sistemas computacionales diseñados por seres superiores, nos han creado con sistemas de entrada y salida de datos, sistemas de backup para restaurarnos en caso de fallo, sistemas redundantes que toman el control cuando el principal falla, y un sin fin de elementos que fácilmente podemos identificarlos con cualquier sistema de redes de telecomunicación.

Nos manifestamos en una matriz programable, disponiendo cada individuo su propia matriz con sus propias leyes y programaciones, que interactúa con otras matrices del sistema, con otros seres e individuos. Cuando dos sistemas no tienen el mismo lenguaje de programación, o siendo el mismo uno usa una codificación ya obsoleta, o las leyes individuales han sido programadas de forma distinta, sucede que estos sistemas no pueden comunicarse, estos individuos no entran en comunión. Pero nada está perdido, pues en eso consiste la inteligencia artificial (IA). Programas capaces de aprender por su cuenta otros lenguajes, decodificar otros códigos, interpretar otros algoritmos hasta encontrar mensajes que tengan sentido dentro de las leyes de la matriz común. Entonces es posible que se produzca el entendimiento entre estos tipos de sistemas, que aparentemente eran distintos.

MEMORIA DE SILICIO SOBRE MEMORIA DE FERRITA

Por supuesto, existen sistemas de IA más adelantados, con una tecnología mejorada que permite que ese aprendizaje sea superior, o quizás los materiales con los que han sido creados operen a mayores ciclos de lo común de su especie.

Es el ejemplo de cuando la computación cambió de las memorias de anillos de ferrita, a memorias de silicio. Este avance supuso un gran paso para el hombre, ya que se descubrió la capacidad que tiene el Silicio de almacenar información. Teniendo en cuenta que el silicio constituye un 28 % de la corteza terrestre, y que los minerales cuarzos y sus variedades son formas cristalinas (SiO2 – Dióxido de Silicio), podríamos decir que éstos forman la gran memoria del sistema Planeta Tierra. Desde su formación, han convivido con los primeros pobladores: las primeras plantas, los primeros animales, el primer proyecto de humano… En estos cristales hallamos los registros de la historia de este planeta. Pero para ello, su estructura debe mantenerse intacta o, al menos, lo menos alterada posible.

 


Sigue leyendo – 

Share This