Cada anochecer es un nuevo fin, un nuevo inicio, un nuevo sueño, y un nuevo despertar. Cada anochecer es seguido de un nuevo AmaNacer.


Fría y oscura, así se presenta la noche con su manto estrellado cada vez que llega su hora, ni antes ni después.

Marcando espacios de océanos entre el ahora y la nada, adversidades que conviven a nuestro lado sin darnos apenas cuenta. Nuestros miedos, enemigos jamás imaginables y, a la vez, tan cercanos que nos acechan, quedan atrás en unos instantes en los que el continuo pierde su naturaleza existencial, y los segundos se convierten en horas y las horas en días… y un simple día, puede transcurrir en un único instante.

LIBERTADInstante en que nuestra mente se deja llevar por los encantos líricos de Morpheo, y así llegar a transmutarse en algún otro lugar en el que el inicio jamás comienza, para que nunca arribe su fin. Instantes inmutables y a su vez volátiles, víctimas de la exasperante necedad de nuestro ser consciente, incapaz de ver más allá de nuestros propios sentidos.

Apartada de su etérea vida llega a su fin, recobrando sentido todo aquello que nos rodea, conciencia que revive viejas glorias pasadas, aturdida por aquello que desearía recordar y es impedido por el velo que Maya nos sujeta.

Como un mundo nuevo lleno de energía se acerca a nosotros, marcando con su tenue llama el comienzo de un nuevo amanecer.

Así es como la Noche es al Día, así como el Día es a la Noche; así como es arriba lo es abajo.


Escrito el 16 de Febrero de 2010, bajo el título UN NUEVO DESPERTAR.

Reeditado el 04 de Enero de 2019 bajo el título UN NUEVO AMANACER.

Share This