Karma (o Karman) viene del sánscrito, idioma sagrado de los Brahamanes. Está formada por Kar (órgano de acción) y Man (pensador). Suele traducirse como acción, pero en realidad sería algo así como la “energía de acción sobre el pensador“, o “la energía activa que mueve al pensador“.

Escritura Sánscrita de Karma

Escritura Sánscrita de Karma

El Karma es el único núcleo o esencia del Ser que sobrevive a desencarnación; es imperecedero y no puede ser eliminado del Universo hasta que se compense su efecto y sea diluido.

El Karma no castiga ni recompensa; es la ley única y universal que dirige infaliblemente las diversas leyes que producen efectos por causas generadas por el hombre.

Puede ser compensado en vida, reestableciendo la armonía entre acciones y consecuencias. Es pues la acción desdichada del hombre, la que lo coloca POR SU ACCIÓN PERSONAL bajo la ACCIÓN IMPERSONAL de las leyes que administran la Ley única de Causación.

El Karma no crea ni designa nada.
El Hombre traza y crea las causas.
La Ley Kármica, sólo ajusta los efectos.

Y este ajuste no es un acto, es simplemente:

La Armonía Universal que tiende siempre a cobrar su posición primitiva.

El Karma puede clasificarse de esta forma:

  • Karma individual – El que afecta a un individuo
  • Karma colectivo – El Karma colectivo es la resultante de las fuerzas en mutua relación de los individuos que componen colectividades y todos esos seres humanos son conducidos siguiendo la dirección de dicha resultante. Es el que afecta a una colectividad humana, ya sea:
    • una familia.
    • un pueblo.
    • una nación, o
    • la Humanidad entera
  • Karma positivo / Karma negativo.
  • El Karma Maduro o acumulado o latente (Sañchita Karma) en sánscrito, corresponde a la cantidad de causas acumuladas a lo largo de nuestra vida.
  • El Karma de Carácter o Karma Activo (Prarabdha Karma) se manifiesta en nuestra naturaleza, en nuestra conducta y nuestra forma de ser. Si el ego cambia su comportamiento, este Karma también cambia.
  • El Karma naciente, nuevo o en formación (Kriyamana Karma) es el que dará lugar a las futuras consecuencias y se irá acumulando paulatinamente al Karma Maduro. Dará también nuevas formas al Karma de Carácter.
    Todo lo que el hombre sembrare, eso recogerá

(Gálatas, VI, y)

Guardar y salir

San Pablo

    • “Todo hombre recoge las consecuencias de sus propias obras.”

 

Puranas

  • Karma – Némesis – Es el efecto dinámico espiritual de causas producidas y de fuerzas que nuestros actos físicos han activado y puesto en marcha. Su nombre deriva de Némesis, diosa de la justicia retributiva, solidaridad, venganza, equilibrio y fortuna.

Karma-Némesis es Providencia: sin designio, sin bondad, sin atributos y sin cualidades finitas y no hay ni bondad ni crueldad en la providencia.

Así pues, identificando Providencia y Karma-Némesis, nos enseñará que: Guarda a los buenos y vela sobre ellos, ahora y siguientes vidas del Alma. Sanciona malhechores, hasta haber reequilibrado la armonía.

Y todo ello porque el único decreto kármico, que es eterno e inmutable es:

LA ARMONÍA ABSOLUTA EN LOS PLANOS FISICO, EMOCIONAL, MENTAL, ESPIRITUAL

Karma – Némesis es el creador de tribus, clanes, naciones e imperios y también es el creador de los mortales. Si ningún hombre perjudicara a su hermano, Karma-Némesis no tendría motivo ni armas para obrar.

Es la lucha, oposición y división de razas, naciones o lo que fuere, de caínes y abeles, de lobos y corderos, lo que pone en marcha los procesos de la Providencia.

EL HOMBRE ES POR SÍ, SU PROPIO SALVADOR Y SU PROPIO DESTRUCTOR.

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