La primera vez que me dijeron “vamos a dibujar mandalas”, respondí, “no tengo ni idea”. Hasta que me di cuenta… ¿acaso lo había intentado?

Desde entonces, hace apenas un par de años, he pintado mandalas en papel, los he pirograbado sobre madera, tallado en cristal, decorado de piedras… es complicado recopilar todo el trabajo hecho, pero aún así, os dejo con los que me marcaron el inicio en este arte. Un arte desde la consciencia plena de expansión que supone el trabajo artístico. En algunos sitios lo llaman arteterapia, y en cierto modo lo es, ya sea con otras personas o con uno mismo, el arte, desarrollado de forma consciente, es de las mejores terapias que pueden hacerse, y de las más efectivas, pues saca de nosotros, lo mejor en cada instante. Lo mejor de nuestro poder de creación, alimenta el YO CREADOR, ese capaz de mover el mundo.

Aquí dejo con un breve resumen de los primeros que hice en papel. A todo el mundo lo recomiendo, de manera que es uno de los módulos que incluyo en la formación de BioGeometría Aplicada.

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