A menudo pienso en aquellos glifos hallados en antiguos templos repartidos por todo el globo terráqueo. Escrituras tan diferentes a las modernas que, a mi entender, existe poca probabilidad de certificar que su traducción es 100% fiable. Porque, ¿quién puede certificar que los significados y las construcciones semánticas son fiables en una escritura considerada muerta? ¿Qué ser, conocedor de las sagradas escrituras, puede hoy día continuar con la plena consciencia de mostrar y enseñar aquellos conocimientos a los mortales?

 


JEROGLIFOSLos Egipcios tenían un sistema complicado de escritura basada en símbolos o glifos, una serie de dibujos bien definidos, cada cual con su significado individual. Así podía haber 2000 glifos que, sumados entre ellos, decían o no decían algo. Y ese algo que decían estaba sujeto a quien lo descodificaba y al tiempo histórico en que vivía. El conocimiento era entregado de generación a generación por mediación de los sacerdotes (en aquel entonces un oficio como otro cualquiera), los únicos que disponían el tiempo necesario para el estudio, aprendizaje y enseñanza de la escritura. De esta forma, la tradición se transmitía casi íntegramente.

Sin embargo, en un momento dado en el que los sacerdotes mueren en extrañas circunstancias, así como la generación que debía relevarles, se pierde el conocimiento en la forma de traducir y, con esto, parte de la historia del pueblo. Esto mismo sucedió, o de forma muy similar, con otros lenguajes como el sumerio, el lamita, o con el hebreo, un pueblo que trabajaba y vivía esclavizado por los egipcios.

Debido a los vanos intentos por parte de los hebreos de conquistar Egipto, éstos fueron sometidos y esclavizados, y como pueblo estaban mal vistos por la población local, así que es casi imposible que se le enseñara a un hebreo la escritura egipcia, considerada como un tesoro y custodiada por los sacerdotes.

De hecho, la escritura en el pueblo hebreo estaba mal considerada hasta el exilio (más conocido como éxodo), ya que los sacerdotes eran conscientes que podían perder el poder si la Ley Sagrada estaba por escrito, y mucho menos si era con un alfabeto fácil de aprender por las clases media – baja. Tras el exilio el pueblo hebreo fue acogido por los babilónicos, con lo que comenzaron a adoptar la escritura como medio de transmisión de su Tradición, pero continuando con la idea de que ésta debía ser transcrita sólo por los que estuvieran capacitados para ello, formados por los propios sacerdotes y dentro de las sinagogas. Así se desarrolló un nuevo código carente de los sonidos básicos (hoy conocidos como vocales), de forma que con tan sólo las consonantes, sólo lo podían interpretar aquellos elegidos para transmitir el conocimiento: los sacerdotes, los “kohanim” כּהנִים. Según la tradición el estatus de “kohen” (sacerdote en singular, כּהן) se lo confirió directamente Dios por vez primera a Aarón, de la tribu de Leví y hermano de Moisés, y a sus descendientes directos varones como un “oficio eterno”.

Como resultado de esta necesidad egocia de reservar el conocimiento a través de una escritura codificada, existen palabras cuya pronunciación original se ha perdido en los albores del tiempo. Como ejemplo tenemos el famoso tetragrammaton, “YVHV“, excusados en el hecho de que es el nombre de Dios impronunciable. El Tetragrammaton no es más que la forma griega de llamar a “las cuatro letras de Aton“, el sonido de la Divinidad.

Al hablar de la Divinidad me refiero a la entidad de naturaleza divina sin nombre, sin espacio, sin seguidores y sin presencia en los Templos. Es la Causa Primera, la esencia de todo lo cognoscible, el Origen Común de todas los seres y razas conocidos y por conocer. De hecho, Atón significa TODO o COMPLETO, y fue una deidad egipcia instaurada por Akhenaton y simbolizada por el disco solar.

El Tetragrammaton ha perdurado como símbolo, como idea, pero no la esencia misma de su vibración, su sonido primordial. Imagina quién o qué puede asistir a la invocación de un sonido cuando se hace con toda la intención de que manifieste su presencia. La entidad que se manifiesta en una invocación es aquella quien, por vibración, sintoniza incluso con los armónicos.

No creo que exista pureza en los canales ni en los mensajes transmitidos cuando el Ego del hombre juega un papel importante. Eso sí, todo es necesario para ayudarnos a discernir entre todo lo que es paja y aquello que guarda la esencia de las cosas. El camino para conocerse a sí mismo es un proceso de iniciación a través del cual aprendemos a desengancharnos del eidolon o ego (de la idea de «soy el cuerpo») y para descubrir nuestra naturaleza inmortal como conciencia.


A la hora de descifrar una lengua cuyo origen se pierde en la historia, se lleva a cabo un proceso de investigación en el que se desarrollan hipótesis venidas de deducciones y, en  base a eso, teorías que más tarde dan como válidas o no. (Teoría del método kant). Pero, ¿de dónde sacan las hipótesis sobre las que basar sus investigaciones?

Antes de responder, viajemos un poco en la etimología de las palabras, y veremos que ciencia (scientia) significa conocimiento, y consciencia deriva de conscientia “conocimiento de su propia existencia, cualidad del que elabora juicios personales”. Así, durante una investigación del tipo que sea, el científico, en su pleno empeño de alcanzar el conocimiento que le ha llevado a ese camino, alcanza algo más importante. Hoy lo llamamos estado de consciencia, pero es lo mismo que el estado de conocimiento de sí mismo, aunque en ese estado nieguen la esencia de sí mismos para centrarse en todo lo superficial: Conocer lo de fuera de sí mismos. Es decir, conectan con un guía que le instruye en todo el camino y proceso de sus avances, y para ello es necesario alcanzar consciencia de sí mismos.

De esta forma fue como los supervivientes de la Atlántida, un grupo de Maestros entre los que se encontraba Chiquetet Arlich Vomalites, más conocido como Thoth en Egipto, Hermes en Grecia o Mercurio en la Antigua Roma, transmitieron su conocimiento en diversas culturas repartidas sobre la faz de la tierra, ya que en la Atlántida, la escritura no era necesaria. El conocimiento formaba parte del pueblo, y el pueblo tomaba el conocimiento del mismo pueblo. El sistema de escritura fue diseñado por Hermes cuando vio que era necesario dejar un legado sobre la ciencia para poder ser transmitido a la siguiente civilización: Los Arios. Así, él y el resto de maestros pudieron enseñar la escritura a los nuevos pobladores para que fuese descifrada y el conocimiento se desvelase por sí mismo.

Después de que se hundió la Atlántida. Arlich Vomalites y otros seres avanzados tuvieron que esperar durante casi 6000 años antes de poder comenzar a reestablecer la civilización. Cuando Egipto comenzó a surgir a la vida, el dio un paso al frente y se llamó a sí mismo Thoth, manteniendo ese nombre a través de todo el tiempo de Egipto. Cuando Egipto murió, fue Thoth quien inició la siguiente cultura principal, que fue Grecia. Nuestros libros de historia dicen que Pitágoras fue el padre de Grecia y que fue desde y a través de la escuela Pitagórica que Grecia se desenvolvió y es de Grecia desde donde emergió nuestra presente civilización. Pitágoras dice en sus propios escritos que Thoth lo llevó de la mano, lo condujo debajo de la Gran Pirámide y le enseñó las geometrías y la naturaleza de la Realidad. Una vez que nace Grecia por medio de Pitágoras, Thoth entró a esa cultura en el mismo cuerpo que tuvo durante el tiempo de la Atlántida y se llamó a sí mismo Hermes. Por lo que está escrito, Arlich Vomalites, Thoth y Hermes son la misma persona.Drunvalo Melkizedec - La Flor de la Vida Vol. I

Muchos dirían que en este proceso de desencriptar una lengua muerta de la que no existen referencias fiables, fue fruto de la inspiración, otros que fue canalizado, y otros lo achacarían a un error tan fatídico para el eidolon como creer que la consecución de sus objetivos se debe únicamente a sus esfuerzos y empeño de seguir el método de experimentación científica. Pero es cierto que muchos de estos negarían la verdadera naturaleza de esa inspiración o de esa voluntad: una conexión espiritual con lo más alto, capaz de desvelar los secretos ocultos para que el conocimiento llegue a la humanidad. Pero el Ego científico no admite que el conocimiento sea inspirado o canalizado por seres o guías que no son perceptibles al ojo humano, sino que éste (el conocimiento) viene por simple voluntad egoica.

Platón, en sus avances sobre la matemática enseñada en la escuela pitagórica, advirtió que el conocimiento no consistía en investigar y aprender lo que no se sabe, sino más bien en recordar aquello que se ha olvidado. Le dio más importancia a los avances venidos por la inspiración intelectual que aquellos que venían de la experimentación científica. No dejan de ser dos formas en alcanzar la Verdad.

 

Al fin y al cabo, ¿qué es la intuición, si no la llama de consciencia prendida por seres espirituales.

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