Egregor, en griego Grigori (egrḗgoroi), significa vigilante, haciendo referencia a una entidad espiritual como alma grupal. Esta criatura, el vigilante, ha estado presente en toda la historia del ocultismo y la magia.

La autora Bernsteins [1] relaciona la palabra egrégor con su raíz hebrea «eir» . Esta palabra significa ángel o vigilante y, en hebreo moderno, ciudad. Esta correspondencia semántica aparece a menudo en la Biblia, donde los ángeles son la Ciudad de Dios; o Jerusalén, donde cada pilar o incluso cada gema era un ángel.

En el Libro de Enoc se habla de los vigilantes, como los seres que vinieron a cuidar de los seres humanos y procurarles protección.

Libro de Enoc 6:1 – Y cuando los hijos de los hombres se multiplicaron, en aquellos días, les nacieron hijas hermosas y atractivas. 2 Y los vigilantes, los hijos del cielo, las vieron y las desearon. Y se dijeron unos a otros: “Vayamos, escojamos esposas para nosotros de entre las hijas de los hombres, y engendremos hijos para nosotros”… 5 Entonces ellos juraron entre ellos y se comprometieron mediante maldición. 6 Y todos ellos eran doscientos, quienes descendieron en los días de Jared hasta la cima del Monte Hermón…

Libro de Enoc 7:1 – Estos y todos los otros con ellos tomaron esposas de entre ellas según las escogieron. Y empezaron a allegarse a ellas, y a contaminarse a través de ellas, y les enseñaron sortilegios y encantamientos, y les revelaron cómo cortar las raíces y las plantas. 2 Y ellas concibieron de ellos y les parieron gigantes enormes. Y los gigantes engendraron a los Nephilim…

Como vemos, los Egregor o vigilantes son seres que han acompañado a la humanidad a lo largo de su historia. Por haber cometido el pecado de la carne uniéndose a las mujeres de los hombres y engendrar a los Nephilim, éstos quedaron en la tierra abandonados como consecuencia de su desobediencia

En la obra maestra de Eliphas Lévi, «Le Grand Arcane», los egrégores son vigilantes, padres de los nephilim, y los califica como seres tenebrosos que nos destrozarían sin piedad porque no advierten nuestra presencia [2]. Casi como un conjuro, cobran vida de nuestra conciencia. Al pensar en ellos les damos forma, rostro, hálito… Al hablar de ellos crecen, se multiplican, dividen e integran en una sola idea. Son nuestras fantasías y nuestras pesadillas. Buda y Alá. Seres vivos de información viral con los que lidiamos como si fueran de carne y hueso, alimentados por nuestros sueños.

En definitiva, el Egrégor finalmente es un ser o una entidad creada a partir de un pensamiento colectivo o individual. Cuanto mayor sea la cantidad de pensamientos enfocados en un objetivo, el egregor es mayor, y según nuestro objetivo, puede tener un fin teúrgico (a favor de la ley Divina) o demiúrgico (en contra de la ley Divina).

En este nuevo vídeo de PSICOIMASH hablamos sobre los EGREGORES, qué son, tipos y cómo se crean. Es importante esto porque creamos egregóres continuamente sin tener consciencia de esto. Atentos al vídeo, comenta y comparte.

 


  • [1] Bernstein, L. S. (1998). Egregor. The Rosicrucian Archive. Confraternity of the Rose Cross.
  • [2] Lévi, Eliphas (1868). The Great Mystery (p.127-130, 133, 136).

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