Desde siempre hemos relacionado a la manzana como el fruto prohibido del árbol del que Dios prohibió comer a Adán y a Eva. Pero, ¿hasta dónde esto es así?


MANZANASi nos acercamos a alguna Biblia original, escrita en hebreo, no encontraremos ninguna referencia escrita sobre una manzana, tan sólo del fruto del bien y del mal.El origen de ésto fue un error de traducción. En el siglo IV d.C. el Papa Dámaso I ordenó a su mayor erudito en las Sagradas Escrituras, Jerónimo de Estridón, la traducción de la Biblia del hebreo original al latín vulgar (el latín que se ensañaba al pueblo). De ahí nació la conocida como Vulgata. Jerónimo se trasladó a Belén para perfeccionar su hebreo y que la traducción fuera lo más fideligna posible, aún así, cometió algunos errores en la transcripción de varios pasajes de la Biblia, llevando a la confusión a lo largo de los siglos. siendo el más importante de los errores el que tenía que ver entre el sustantivo mālus (manzano) y el adjetivo malus (acto negativo, malo, mal). Para ser exactos, originalmente en el Génesis dice: lignus scientiae boni et mali (Dios indica a Adán y Eva que no deberán comer del fruto del “árbol de la ciencia del bien y del mal”).

Por lo que el vulgo que comenzó a leer la nueva versión de la Biblia se quedó con la traducción de manzana como el fruto nombrado en las Sagradas Escrituras. Es más, la palabra malus en tiempos de Jerónimo (y durante mucho tiempo después) podía referirse no sólo a una manzana, sino a cualquier fruta que llevara semillas. Una pera, por ejemplo, era una especie de malus, o un melocotón. Así se explica que el fresco de la Capilla Sixtina de Miguel Ángel tenga una serpiente enrollada alrededor de una higuera.

Esta popularización de la manzana como fruto prohibido llegó a más personas gracias a la extensa obra pictórica que se realizó durante el ‘renacimiento’ en la que muchísimos fueron los artistas que plasmaron en cuadros la escena de Adán y Eva en el Jardín del Edén tomando una manzana del árbol mientras son observados por la serpiente que encarnaba al mal.

Aprovecho la oportunidad para aclarar que la serpiente, tal y como la conocemos hoy, no era la serpiente de la que habla la Biblia. En la Biblia habla de un Ser pensante que acecha a Eva, y que fue condenado por Dios a arrastrarse sobre su vientre.

En cuanto al papel de la Iglesia durante todo este tiempo, fue de absoluto silencio. Quizás se pensó que la historia quedaba muy bien bajo el mito de la manzana, o quizás muchos ni siquiera lo sabían. Sea como fuere, en las escrituras originales jamás hubo una manzana para explicar ese “pecado original”. Ya hace muchísimo tiempo que esto se conoce, pero se popularizó tanto el mito de la manzana que ha prevalecido el error y al final ha sido aceptado hasta por la propia Iglesia, que no ha hecho nada por enmendar el error.Génesis. 3:14

Ya hace muchísimo tiempo que esto se conoce, pero se popularizó tanto el mito de la manzana que ha prevalecido el error y al final ha sido aceptado hasta por la propia Iglesia, que no ha hecho nada por enmendar el error, ya sea por comodidad, o por interés en mantener el error en el tiempo.


¿Crees que los errores de traducción de la Biblia han sido llevados a cabo de forma consciente para ofrecer una versión distinta al pueblo? ¿O por el contrario, simplemente fue el error de una persona?


Fuente:

https://es.gizmodo.com/el-fruto-prohibido-de-la-biblia-nunca-fue-una-manzana-1822157915

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