La primera vez que escuché la palabra ARS MAGNA me sedujo, sin más. Me llegó a un rincón muy dentro de mí. Conecté rápidamente con lo que interpreté que era su esencia, y así continúa hasta el día de hoy. Mantengo la creencia de lo que esta expresión me trajo, un mundo ilimitado de posibilidades.


ARTE ARTISTAExisten numerosos libros, todos ellos escritos en la más remota antigüedad, rescatados en una época en la que el Ego del hombre buscaba fuera de sí la capacidad de dominar la materia, la naturaleza, lo visible y lo invisible, incluso aquello que conocemos como Fuerzas Espirituales. A estas capacidades, en la antigüedad, se les llamaba ARS o Arte y, dependiendo de aquello con lo que pretendían trabajar, iban acompañado de uno u otro nombre. Podríamos decir que eran niveles de capacitación. En el latín clásico era común usar la palabra ARS para denominar lo que hoy conocemos como MAGIA, pues entonces, toda creación era considerara hecha por la voluntad divina. Es decir, en la antigüedad no se diferenciaba el arte de la magia, ambos estaban bajo el dominio de la misma palabra.

Más tarde, los musulmanes, con su valiosa aportación cultural en materias como astronomía y matemática, aportaron una gran riqueza científica y esotérica a toda Europa, siendo Córdoba considerada la capital del mundo y, además, la más poblada. Era la ciudad donde se reunían los más eruditos de Europa y del litoral Mediterráneo, África y Asia, yendo incluso más allá de sus fronteras. Aquí se unían los conocimientos de distintas religiones, de diferentes culturas, que convivieron durante cientos de años en paz. Aquí se hicieron grandes avances en el ámbito de la Ciencia Sagrada, el Hermetismo como se conocía de antaño, un sistema filosófico y espiritual que tiene sus raíces en Hermes Trimegisto, una deidad sincrética grecoegipcia y legendario alquimista. El mismo Hermes, el último de los Atlantes, entregó sus conocimientos a la raza humana a través de la Gran Pirámide. La Ciencia Sagrada era común a cualquier disciplina o corriente esotérica, pero cada cultura la denominaba de una manera. Los musulmanes la llamaron al-khīmiyā, o alquimia, que, entre otras cosas, se relacionaba con el Arte. Pero el Arte entendido en su concepto de la época. El Arte del dominio de los elementales y las fuerzas espirituales. Nuevamente nos encontramos que no existe separación entre arte y magia.

La Alquimia fue una práctica y disciplina filosófica pero que combina elementos de la química, la metalurgia, la física, la medicina, la astrología, la semiótica, el misticismo, el espiritualismo y el arte.  La alquimia fue practicada en Mesopotamia, el Antiguo Egipto, Persia, la India y China, en la Antigua Grecia y el Imperio romano, en el Imperio islámico y después en Europa hasta el siglo XVIII, en una compleja red de escuelas y sistemas filosóficos que abarca al menos 2500 años. La alquimia occidental ha estado siempre estrechamente relacionada con el hermetismo, Estas dos disciplinas influyeron en el nacimiento del rosacrucismo, un importante movimiento esotérico del siglo xvii. En el transcurso de los comienzos de la época moderna, la alquimia dominante evolucionó en la actual química.Wikipedia

De esta manera vemos que la Alquimia, al igual que el ARTE, era una antigua forma de denominar lo que hoy conocemos como MAGIA (no hablo de los espectáculos de ilusionismo), cuya raíz es la misma que la de MAGna (Gran).

EL MAGO Y EL ARTESANO - XAVI MADRID

Fig. 1

Aquí podéis ver los arcanos del Tarot relacionados con El Mago de dos barajas distintas, el de Marsella (izquierda) y el de Rider Waite (derecha). Aunque parecen bien distintos, son dos formas distintas de representar el mismo arquetipo. Ambos tienen frente a sí una mesa con ciertos elementos, sostienen una vara en la mano (derecha o izquierda), y sobre ellos, el infinito.

En el tarot de Marsella el mago lleva colores primarios, lo que nos indica que con elementos simples uno puede crear y transformar cualquier situación, que a través de la seguridad en uno mismo, en la confianza y en la fe, el proyecto puede alcanzarse, que hay que sentir la ilusión, la alegría y sobre todo la creencia en lo que soñamos puede ser una realidad, no dejar de comunicar, de pedir, de expresar nuestros deseos para que estos encuentren el camino hacia la realidad. Tiene el sombrero en forma de infinito. Sobre la mesa dispone de los 4 elementos: la navaja (espadas), los vasitos (copas), las monedas (oros) y la vara (bastos), con los que el Mago debe ser capaz de transformar la realidad del mundo consciente. Aquí podemos ver que la navaja, además, es una navaja para tallar madera, de la que se ha podido sacar la vara. Esta carta alude al trabajo del artesano, tal y como explicaba más arriba. El que es capaz de cambiar las propiedades de la materia.

En el tarot de Rider Waite el mago solo utiliza dos colores: La fuerza terrestre (rojo) desde donde nace la acción para llevar a cabo los proyectos; y La fuerza Celeste (Blanco) que nos indica la pureza de los pensamientos y actos, que son los que lo conducen a generar ese puente de unión con sus guías y maestros. Además, sus vestidos son diferentes a los de un artesano, así como los elementos sobre la mesa, representados por símbolos. Con lo que este mago no trabaja los elementos materiales, sino los espirituales o simbólicos.

Por otro lado, es importante ver la mano con la que sujetan la vara. La izquierda, o sinestra, simboliza el trabajo y esfuerzo (entre otras muchas cosas), con lo que es normal que el artesano la sujete con su mano izquierda, siendo él el creador mismo de todas las cosas. Mientras, la derecha simboliza el hacer de la voluntad divina, con lo que este otro mago sujeta la vara con su derecha invocando en él Su Voluntad. Abajo podéis ver distintas representaciones de la figura de El Mago en distintas cartas del tarot. Podréis ver la distribución de los elementos, así como los colores y la distinción entre artesano y mago (aunque en definitiva, es la misma figura).

Mago artesano    EL MAGO ARTESANO - XAVI MADRID    MAGO  EL MAGO


En relación a todo esto, según Cornelio Agripa, mago del Renacimiento, decía que la Magia representa la Naturaleza, y el Mago era aquél que dominaba a ésta.

Es preciso, que quienes quieren dedicarse al estudio de esta ciencia (la magia) posean la Física que explica las cualidades de las cosas y en la que se hallan las propiedades secretas de cada ser; que sepan bien matemática, que conozcan las estrellas, sus aspectos y sus figuras, puesto que de ellas depende la virtud y la propiedad de cada cosa elevada; y que entiendan bien la Teología por la que se conoce les sustancias inmateriales que distribuyen y gobiernan todas las cosas, para poseer la facultad de razonar la magia. Pues no puede haber obra alguna de Magia perfecta, ni siquiera de magia verdadera, que no abarque esas tres facultades en total.Cornelio Agrippa

Para mí, mi GRAN OBRA, mi ARS MAGNA es probarme continuamente al frente de retos de creación. Transformar la materia prima en piezas, o modificar la naturaleza de ciertos objetos en otros, adoptando diferentes usos o ampliando sus funcionalidades o, simplemente, adornar, o quizás armonizar un sistema energético en desequilibrio, sea o no biológico.

ARS MAGNA

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